Pablo Camarasa: Beto, puedes venir aquí!
Quiero compartirles lo que fui para mi MArch, esta maestría, como cambio mi forma de ver la arquitectura.
Voy a iniciar diciendo que la arquitectura antes era sufrir, muchas veces en la universidad los profesores me dijeron: Chingale we! Porque la arquitectura va a ser tu vida de ahora en adelante y probablemente te divorcies trabajando y este 24/7 pensando y haciendo arquitectura. No se si yo fui el único con esta educación o chance mis compañeros latinoamericanos vivimos lo mismo.
Entonces yo toda mi vida estuve enfocado en destruirme haciendo arquitectura y no vivir la vida.
Ahora en MArch, vaya esto cambió hace 1 mes, ni siquiera fue de que empezó MArch y mi vida cambió, justamente cuando estuvimos en Lisboa, porque tanto yo como amigos y compañeros tuvimos la oportunidad de convivir con grandes arquitectos, no sólo de convivir sino de cambiar palabras, de echar unas copitas y de conocer cómo es su forma de ver la arquitectura. Y muchos, vaya voy a decir tres nombres, tal cual; Manuel Aires Mateus, Antonio Choupina y Fran Silvestre, todos tienen diferentes palabras pero siempre caen en lo mismo y hoy Manuel nos lo dijo muy claro; “La arquitectura es la vida misma” entonces tenemos que vivir y eso se va reflejar en nuestra arquitectura. Ahora quise hacer esto más sentimental y voy a recordar días que probablemente todos vivimos durante este año para hacerlo más emotivo.
Ese día que estábamos en el aeropuerto despidiendonos de nuestras familias, ese último abrazo ese último beso, ese adiós porque decidimos aventarnos y venir solos, o con un amigo, y esas lagrimitas que soltamos porque decidimos venir a un país diferente al nuestro, sin que nadie nos dijera nada, para mi eso fue arquitectura.
Ese primer día de bienvenida a MArch, cuando bajando del metro de camino acá y vimos ahí unos peladillos que parecían arquitectos y nos acercamos o se nos acercaron y nos preguntaron; “Oye vas a MArch?” ese día hicimos familia, ese día hicimos arquitectura.
Ese día que invitamos a la chica que nos gusta a salir y después nos dijo que no o nos batearon o rompimos en este año, nose aquellos que recibieron o dieron una propuesta de matrimonio durante este año, que digo yo no he pasado por esto pero estoy muy seguro de que eso es arquitectura.
Esa noche que por primera vez nos reunimos todos como compañeros en un bar en Milán y por primera vez compartimos lo que vivimos, nuestras diferencias y lo que estamos pensando, puta madre ese día estábamos haciendo arquitectura.
Hoy que estamos todos juntos con nuestras familias entre comillas despidiéndonos estamos haciendo arquitectura.
Probablemente alrato o mañana o en un mes, cuando estemos despidiéndonos de la familia que hicimos aquí, estaremos haciendo arquitectura y esas lágrimas se van a reflejar en los planos que hagamos.
Entonces yo me voy con esto, quiero que ustedes se vayan con esto que MArch es una maestría muy diferente a las demás y aún así yo me voy con que MArch nos enseñó a hacer arquitectura no solo en un plano o la computadora, MArch nos enseñó a hacer arquitectura en cada minuto de nuestra vida y ni siquiera nos dimos cuenta, como les había dicho ni siquiera yo me di cuenta hasta hace poco. Ni siquiera sé si María o Fran se han dado cuenta, pero están haciendo un trabajo muy cabrón que al menos a mi me ha impactado bastante. Personalmente cambié mucho acá y quiero que se queden con esto.



